lunes, 29 de enero de 2018

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ GIRONA, SECRETARIO DE LA PVRM, HA FALLECIDO: DESCANSE EN PAZ.

Ha fallecido nuestro amigo y compañero Juan Carlos Rodríguez Girona, que era Tesorero de la Plataforma del Voluntariado de la Región de Murcia - PVRM, y esto publícábamos a la 1 hora del día de hoy en nuestros perfiles:
"Cuando estamos a punto de cumplir la primera hora de hoy, día 29 de enero, lunes, una noticia me llena de dolor: increible, sorpresiva, lamentable...Ha fallecido Juan Carlos Rodríguez Girona, que desempeñaba sus labores de voluntariado en Consumur Consumur y en la Plataforma del Voluntariado de la Región de Murcia-PVRM. Juan Carlos era hermano de nuestra querida compañera en ambas asociaciones Belén.
Ahora mismo no se nada más: cuando me entere lo compartiré con todos vosotros y vosotras, compañeros del mundo del voluntariado.
Un hombre jóven, en la flor de su vida se nos ha ido y pienso que la mejor forma de recordarlo es subiros la siguiente foto, que tomé hace poco más de un mes, cuando celebrábamos la Comida de Navidad. Descanse en paz."
" El entierro de Juan Carlos Rodríguez Girona tendrá lugar mañana, día 30 de enero, en el Tanatorio de Almoradí (Alicante), y después pasaremos a la iglesia de la citada población, a las 17 horas. De nuevo queremos transmitir a toda su familia nuestro más sentido dolor y pésame: un gran compañero se nos ha ido."
Desde Proyecto Abraham también recibimos este emotivo "in memoriam", que publicamos a continuación: 


"A Juan Carlos Rodríguez Girona In Memoriam
No hay palabras suficientes para poder ahogar el dolor que se siente cuando una persona sentida nos deja.
Juan Carlos era una persona tan querida como buena, y tan silenciosa como trabajadora y, además, con el firme ánimo de mantenerse en el anonimato y en la timidez a pesar de su altura, que estaba a la par que su corazón.
Quienes hemos podido tener mayor cercanía, y a pesar de su excesiva juventud, podemos afirmar que nunca rehuyó el compromiso con cuanto de él se requería. Era un valor seguro. Y así siempre nos lo demostró.
Hubo unos años que venía de Almoradí, donde nació, y para desarrollar su labor desinteresada en Consumur y en la Plataforma del Voluntariado cogía un tren muy temprano en Callosa de Segura, tal vez si no recordamos mal, debía levantarse a las 6 de la mañana para estar sobre las 8 en Murcia. Luego se iba a estudiar. Y así tantos años como hasta ayer porque algunos lo habíamos visto en las tareas de tesorería (las últimas que desempeñaba tras muchas otras en el tiempo desde 2009, podría ser) que llevaba a cabo en ambas entidades y habíamos estado con él y con él en estas dos últimas semanas, compartiendo nuestro tiempo en las juntas directivas de ambas organizaciones.
Era diligente y procuraba ir más allá de sus conocimientos, a veces limitados en alguna de las cosas que se le mandataba, pero que las suplía con su dedicación, con su voluntad. No rehusaba nada. Nunca le conocimos, al menos las personas que le hemos tratado, un gesto que quisiera expresar beligerancia o desagrado, aunque tenía sus propias ideas y muchas apalancadas en el sentido común, virtud tan buscada y no siempre tan encontrada. Era educado y aunque también es verdad que no sonreía de modo abierto, pero en no pocas ocasiones, siempre que hemos compartido también más que labores de trabajo, se le notaba que estaba gozoso sintiéndose uno más, discretamente entre quienes pensábamos que como cualquiera de nosotros éramos uno más.
Era inteligente y quería disimularlo. Sensible tanto como tanto quería no mostrarlo.
Ahora que no está, y a pesar de que cuando estaba procuraba que el mundo no se fijara en él para no sentirse señalado, su ausencia se nota más.
Era un buen hijo y un buen hermano, podemos dar fe quien le conocíamos. Y hubiera sido, seguro, un buen padre y era tan leal como empeñado estaba que no se notara, como que no se notara nada de él que pudiera hacerle sobresalir porque lo suyo era caminar sin ser visto, pero lo cierto es que, al menos, con las personas que le conocimos, nunca supo disimular a pesar de sus esfuerzos no visibles, que no nos fijábamos en él.
No es la prosa fácil en estos momentos lo que puede mover un escrito para reconocer a alguien que nos ha dejado. Son las palabras del corazón y éste nunca miente.
Murcia, 29 de enero de 2018"