HACIA EL VOLUNTARIADO DEL SIGLO XXI
Algunas consideraciones:
Hechos:
Los movimientos 15-M son un
reflejo de la demanda de la sociedad civil para asumir un mayor protagonismo en
la realidad social; reivindican el interés y la necesidad de una mayor participación
ciudadana, en la búsqueda de profundizar y avanzar hacia una verdadera
democracia. Y--- ¿el voluntariado qué?
Dificultades para el desarrollo asociativo
Existe una creciente
preocupación por las nuevas tendencias del voluntariado y los rápidos cambios
en los modelos de participación. La tendencia actual, muestra, por un lado, un
voluntariado de compromiso más débil, con un grado menor de exigencia, una
menor dedicación, con apuestas menos duraderas, menor identificación con las
entidades y una menor asunción de responsabilidades.
Por otro lado, se ha
ralentizado notablemente la creación de nuevas asociaciones y muchos de los
proyectos asociativos existentes parecen heridos de muerte. Cada vez es más
habitual la acomodación y la pasividad de los socios y socias, la dificultad
para conseguir un relevo en las juntas directivas, el poco reconocimiento y
apoyo de las instituciones locales y el quemazón de líderes asociativos que
concluye con el cierre de muchas aventuras asociativas.
En las organizaciones más
grandes son manifiestas las dificultades para encontrar nuevas personas
voluntarias, y lo que es peor, también son manifiestas las dificultades para
dar el protagonismo que se merecen y gestionar debidamente a las personas
voluntarias, tarea esta que debieran identificarse como prioritaria.
Interés por ser voluntario/a y participar.
Los últimos estudios
realizados demuestran que existe una muy buena predisposición en la población
para ejercer el voluntariado. Casi la mitad de las personas que nunca han sido
voluntarias afirman estar interesadas en ser voluntarias si se dieran las
circunstancias propicias… ¿Cuáles serían estas circunstancias?
Profesionalización.
No es mala en sí misma
considerada, incluso puede ser necesaria en ciertas circunstancias, pero hay
que llevar cuidado en no convertir a nuestras organizaciones en meras
prestadoras de servicios. …. Es necesario que las entidades sociales trabajen
permanentemente el componente ideológico que las mueve y garanticen la
implicación de todos y todas sus componentes (profesionales, voluntariado,
colaboradores, socios, destinatarios …) delimitando claramente el espacio, las
funciones y el marco de relaciones entre todas estas categorías.
Éste es uno de los
principales retos del tercer sector, ser
capaces de crecer y desarrollar servios, profesionalizándose donde sea
necesario, desde criterios de mejora continua pero sin perder en ningún momento
la perspectiva de su origen y su vocación social.
Salud en la acción social voluntaria…
Si en el mundo de las organizaciones
lucrativas, lo que respalda fundamentalmente su buen desarrollo son los
resultados económicos, en el mundo de la participación social lo que demuestra
la salud de una organización es el grado de cohesión, motivación, implicación y
corresponsabilidad entre sus miembros, entre todos sus miembros, incluidos sus
voluntarios y voluntarias.
Voluntariado y formación
Podemos ser buenas personas
pero no buenos voluntarios y voluntarias si no estamos dispuestos a formar
parte de un equipo, a realizar un trabajo organizado y a formarnos.
El/la voluntario y voluntaria
así entendido, no se forma para ser voluntario, sino que porque es voluntario y
voluntaria se forma.
Iniciar un proceso de
formación es comenzar a dialogar con la realidad, a aprender de ella; supone ir
desde la receptividad, desde el dejarse llenar por el otro… nos dice Inma
Merino…
Fuente: publicación “Documentación Social”, nº 104
“Voluntariado”
Interesante e incluso, diría,
imprescindible leer y reflexionar sobre lo que ya se decía el año 1996 sobre
este tema en la publicación citada. ¡Hace ya 25 años! Y…, todo sigue igual, por
no decir peor…


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