
A continuación tenemos el gusto de publicar el artículo que tenéis a continuación escrito por Purificación Peña Celis, y que hemos recibido de nuestra compañera Pilar Pasquín:
MATEMÁTICAS EN LOS JUEGOS DE LA BARAJA ESPAÑOLA (1ª parte)
Disfrutar jugando mientras pensamos al jugar
Desde la práctica del aula de Educación Infantil con niños de 4 y 5 años y partiendo de la creencia y convicción personal de que el aprendizaje se da mejor cuando los niños están mentalmente activos, mi propósito es comunicar la experiencia que me ha llevado a pensar en los juegos de cartas desde la matemática. No pretendo ser exhaustiva
Todo empezó a la vuelta de unas vacaciones de Navidad cuando algunos niños compartieron emocionados en la asamblea que habían jugado a las cartas con los abuelos y los tíos. Por el brillo que percibí en su mirada y la carga afectiva en sus palabras, intuí que había sido una experiencia significativa para ellos. Pensé que podía ser motivador introducir las cartas en el aula como recurso de aprendizaje, en el cual no había reparado hasta entonces en mi práctica docente .
Analicé las barajas “educativas “para hacer clasificaciones, familias etc., que tenía olvidadas en una estantería del aula y cuando me pregunté cuál era la diferencia con la baraja española, no encontré grandes diferencias como posibilidades de juego, por eso decidí introducir precisamente la baraja española para enlazar con la aportación de los niños y facilitar y favorecer ese vínculo tan importante casa-escuela en estas edades tempranas.
Así fue como creé en el rincón de Matemáticas un espacio para las cartas, en concreto para la baraja española (que dicho sea de paso nos proporcionó el padre de Marina pues trabaja en una Caja de Ahorros donde las regalan), dispuesta a llenar ese espacio de juegos Inicialmente me planteé como único objetivo el siguiente: despertar el gusto e interés por las matemáticas desde una situación de juego. Precisamente desde los juegos de cartas por considerarles de partida como una oportunidad generadora de aprendizaje cercana al niño y contextualizado en su ambiente familiar, al ser juegos de uso social.
Me propuse en un momento inicial investigar cómo y qué podían aprender con las cartas los niños en situación de juego interactivo en pequeño grupo, nunca serían más de 5.Por eso decidí que iba a observarles, manteniéndome un poco alejada de ellos para obtener información de cómo juegan, qué estrategias ponen en juego, cómo interactúan, etc. y así desde mis anotaciones diseñar, elaborar propuestas y hasta inventar algún juego para trabajar aspectos matemáticos.
Fue así como los niños comenzaron a manipular libremente las cartas y a enseñarse juegos entre ellos de los que ya conocían y por supuesto “a su manera”, estando convencida que este primer paso era necesario para facilitar futuras adquisiciones. Lo primero que hacen espontáneamente es discriminar visualmente y reconocer los diferentes palos, figuras y colores, aunque no todos los niños los conocían.
Por eso, les propuse en días posteriores jugar al BINGO adaptado a las cartas, donde además de la atención aprendieran a reconocer las figuras, los diferentes palos, sus nombres etc., para utilizar en juegos posteriores. Ha sido fácil porque ya sabían jugar al bingo por eso me he limitado a presentar el juego, no surgen dificultades pues es el azar quien dirige el juego y lo aceptan bien
En otra sesión les propongo el juego
“SUBIR AL CABALLO Y SALUDAR AL REY“ ,
Adaptación personal de otro juego, donde introduzco el ganar-perder ,pues aquel que primero se fije en estas dos figuras y haga la consigna establecida se llevará las cartas descubiertas. Pierde quien se queda sin cartas y gana quien al final tiene más. Pero, ¿cómo sabremos quien tiene más? Me permite introducir el conteo y el contacto con la cantidad de forma contextualizada, pues necesito saber que gané y con cuántas. Igualmente tenemos que hacer comparaciones de cantidades más que ,menos que o igual si llegara el caso.Al introducir la variable ganar-perder aparece inevitablemente la competición como ingrediente que está presente en muchos de los juegos de cartas.
Ahora es Adrián quien nos enseña a jugar a LOS SEISES y aprovechamos el concepto de clasificación por palos que está presente en el juego. Igualmente les permite reflexionar ejercitaron la memoria visual y lo que supone sobre la serie numérica al tener que hacer escaleras ascendentes y descendentes, ayudándoles a construir la cardinalidad y ordinalidad del número sin apenas darse cuenta al tener que pensar cuál va antes de, después de y tener que establecer relaciones de comparación sistemática. En 5 años y después de jugar varias veces siempre hay algún niño que aprende a diseñar estrategias , Ocasión que nos permite reflexionar sobre los diferentes nombres de los juegos y las diferentes formas de jugar de unos sitios a otros y que a veces juegos muy parecidos tienen nombres diferentes.
Al llegar aquí me pareció interesante elaborar un fichero de juegos de cartas aprendidos e inventados que dejamos en el rincón de juegos de mesa para que en adelante vayan decidiendo a qué juegan de forma más autónoma. Este fue el esquema de ficha :
Por delante los niños componen el nombre del juego con letras móviles
Por detrás rellenado por mí : desarrollo del juego, aspectos matemáticos que se trabajan posible adaptación por edades , observaciones…
Con la propuesta de jugar AL MÉMORY ejercitaron la memoria visual y lo que supone de concentración y de distribución espacial para recordar la situación y el contenido de las cartas que han destapado. Aquí ya no solo cuenta el azar para ganar sino fijarnos bien y tomar la decisión más inteligente de destapar una que aún no han mirado cuando saben que todas las levantadas son distintas entre sí.
Qué gran oportunidad de trabajar las clasificaciones con el juego de LAS FAMILIAS. Primero lo hicimos como en la foto con una plantilla donde faltaban algunas por completar. El tener que pedir a otro compañero la que le falta en un contexto de esta situación significativa y con una intencionalidad de completar su familia, considero que ayuda a desarrollar la lógica. Cuando ya aprendieron a jugar quité intencionadamente la plantilla para obligarles a ordenar las cartas de cada familia y mentalmente relacionarlas sin la ayuda visual del cartón.